El verano está a la vuelta de la esquina y obviamente quieres un tono bronceado porque sí: hace que te veas sana, delgada y ¡guapa! Sabemos que muchas veces no estamos dispuesta a exponernos tanto tiempo al sol. Ya les hemos contado todo lo que puede pasar si nos excedemos. A pesar de que hay muchas opciones como: auto bronceadores, spray tan y más, hay otro secreto que te permitirá conseguir un color tostado sin tener que pasar horas bajo el rayo del sol.

Si mueres por traer un tan dorado y luminoso, pero conoces perfecto el tremendo daño que le hacen los rayos uv a tu piel… Buena noticia: lo puedes lograr comiendo ciertos alimentos.

Los pigmentos que hacen que un pimiento se vea rojo o una zanahoria naranja se llaman carotenos, y también te pueden dar color a ti porque al comerlos, buena parte se van directo a la capa más superficial de la piel: la epidermis. Para la producción de melanina –que le da color a tu piel– también necesitas alimentos con mucha vitamina A (como betabel, brócoli, chícharos o manzanas) y con vitamina E (como jitomate, espárrago, mango o papaya).

Los efectos tardan entre cuatro y seis semanas. Notarás un tono muy distinto al de un bronceado con sol, que muchas veces te hace ver reseca, opaca, roja o con manchas. Vas a tener una luminosidad que viene desde adentro. Seguro más de una persona te dirá: “¡¿A dónde fuiste?! ¡Qué bronceadita te ves!”.

Come:

De 5 a 7 porciones de 80 gramos (1/2 taza aprox.)

    • Caroteno: zanahoria, kale, pimiento (rojo, amarillo y verde), lechuga (romana y roja), espinaca, calabaza, camote y col.
    • Vitamina A: betabel, brócoli, chícharos, durazno, chabacano, manzana y limón.
    • Vitamina E: jitomate, espárrago, mango, papaya y aguacate

Cámbiale:

Si comes sólo zanahorias, terminarás naranja. Come alimentos rojos, verdes, naranjas y amarillos.

Agrega:

Al combinarlos con grasas buenas (como la de aceites de oliva, aguacate o coco), los carotenos se absorben mejor y duran más tiempo en la piel.