*


Los favoritos de las abuelas

Por Beauty Team
septiembre 10, 2014

[transicion slider=”718″]   Muchas veces escuchó con admiración a mujeres hablar de lo hermosas que eran sus abuelas y de la extraordinaria piel que tienen o tenían. A nuestras abuelas, no les tocó el bótox, los rellenos ni los  peelings. Las más modernas le entraron a la cirugía plástica (la famosa restiradita), pero eso sí, […]

[transicion slider=”718″]

 

Muchas veces escuchó con admiración a mujeres hablar de lo hermosas que eran sus abuelas y de la extraordinaria piel que tienen o tenían. A nuestras abuelas, no les tocó el bótox, los rellenos ni los  peelings. Las más modernas le entraron a la cirugía plástica (la famosa restiradita), pero eso sí, sus manchas fueron provocadas por los años, no por el sol, (ellas no se asoleaban).

Cuando recuerdo las rutinas de belleza de mi abuela, me viene a la mente Guerlain. Su régimen de belleza no era complicado (algo que también noto en otras abuelas).

Ellas sabían qué usar y su secreto es que eran constantes. Aquí los productos de las abuelas, que no estaría de más tenerlos en nuestro baño.

 

Pomada de la Campana: Promete humectar la piel, suavizarla y emparejar el tono. En lo personal me parece muy densa, sobre todo si no estás en la etapa de “piel madura” y tomando en cuenta que las mujeres latinas tenemos pieles mixtas a grasas. Para lo que sí me fascina esta pomadita, es para las manos. Me la unto todas las noches (ya con la luz apagada). Se dice que si aplicas Pomada de la Campana todos los días (por las noches), tus manos nunca tendrán manchas. El paso del tiempo me dirá si es cierto o no. Eso sí, el olor es fuerte, pero a mí no me molesta.

 

Agua de rosas: Es difícil imaginar a una abuela que no use agua de rosas. Además de que es romántico y de lo más femenina, es una maravillosa agua calmante, hidratante, refrescante y un tónico excelente para limpiar la piel.

 

Glicerina: Les fascina mezclarla con sus humectantes para dejar la piel suave. La puedes también combinar con jojoba o agua para humectar la piel.

 

Talco: ¡Este es el shampoo seco original! Las abuelas no eran de lavarse el pelo todos los días (el peinado de salón les tenía que durar). Por eso usaban talco en el cuero cabelludo para absorber la grasa. Si vas a hacerlo, déjalo 3 minutos y después cepilla. Tu pelo estará limpio de grasa.

 

Vaseline: Este ungüento multiusos es ideal para cutículas, para labios resecos, como bálsamo de labios en el día (cuando no quieres usar lipstick), para manos, codos y talones resecos. Incluso lo puedes aplicar en las pestañas antes de dormir para humectarlas.

 

Sales Epson: Por alguna extraña razón, cada vez son más difíciles de conseguir, pero no imposible, búscalas en las farmacias.

Son una maravilla para agregar a la tina caliente, ya sea para remojar los pies o si vas a bañarte el cuerpo entero. Las puedes mezclar con bicarbonato. Estas sales te relajarán los músculos, destensarán tu cuerpo, suavizarán tu piel y removerán células muertas,  además de desintoxicarte. Otro plus es que ¡son muy baratas!

 

Agua dorada: Una amiga me dijo que la vendían en Sanborn´s y corrí a comprarla (hace muchos años, la abuela de una amiga me había dicho de la existencia de esta aguita). Puedo decir que es uno de los productos que ya son parte de mi baño. Me encanta usarla en esas noches en que no sé lo que mi piel necesita. Esos días que no quiero usar fórmulas muy complicadas. Me hidrata, humecta, es suave y gentil. ¡Una delicia!

 

Algo importante de mencionar, es que todos estos productos son accesibles en precio y los encuentras en farmacias y tiendas de autoservicio. Por algo dicen que ¡las abuelas son sabias!

Y tú, ¿tienes algún secreto de tu abuela?

 
herramientas
También te interesa

Contouring y strobing, ¿cuál es la diferencia?

Lo que debes saber de las técnicas

El rímel que usan las famosas

¡Checa todos!

Deja un comentario