Todas tenemos un tipo de cuerpo y qué mejor que poder estar a gusto en él, saber aprovecharlo al máximo, sobretodo cuidarlo y darle la atención que requiera. En Asesoría de Imagen trabajamos con 5 tipos de cuerpos: reloj de arena, pera o triángulo, rectángulo, triángulo invertido y óvalo, cada uno de ellos tiene sus propias características físicas y además creencias que nosotras hemos desarrollado.

Es importante que recuerdes que ningún tipo de cuerpo está «bien» o «mal», la idea es encontrar un balance para resaltar lo que es más favorecedor. Recuerda que las creencias nos limitan, así que deja a un lado los pensamientos negativos que tienes sobre tu cuerpo. ¡Quiérelo!

Identifica cuál es tu tipo de cuerpo y lo que probablemente hayas pensado en algún momento

Reloj de arena

Es el más simétrico visualmente, por tener hombros y caderas a la misma altura y la cintura definida. Cuando suben o bajan de peso lo hacen de manera uniforme, es decir siempre mantendrán las proporciones independientemente del peso que tengan. Las mujeres con este tipo de cuerpo en ocasiones creen que es muy curvilíneo y que tienen demasiado busto o demasiada cadera. Si son de estilo seductor esto puede jugar a su favor pero si son más clásicas tienden a sentir que su cuerpo se ve “vulgar” y prefieren esconder sus curvas.

Pera o triángulo

Se caracteriza por ser tener los hombros y la espalda notablemente más estrechos que la cadera, tienen poco busto y son muy acinturadas. Las mujeres con este tipo de cuerpo suelen tener mucho conflicto con sus piernas y/o cadera ya que las perciben “muy anchas” pero la realidad es que es un cuerpo muy femenino y atractivo con el que pueden aprovechar llevar toda la atención a la parte superior con prendas de colores llamativos, adornos y verse totalmente equilibradas.

Rectángulo

Es un cuerpo equilibrado de hombros y cadera, no tienen cintura definida por lo que tienen pocas curvas. Las mujeres con este tipo de cuerpo suelen pensar que tienen cuerpos “aniñados” y en ocasiones se sienten “muy planas de arriba y de abajo”. El fact es que es el cuerpo que se puede equilibrar muy fácilmente sabiéndolo hacer, un muy buen tip es elegir una prenda suelta, otra más ceñida al cuerpo y siempre marcar la cintura, ya sea con un cinturón o un contraste de color entre la parte superior y la inferior.

Triángulo invertido

Lo reconocemos por tener hombros, brazos y/o espalda más amplios o también puede ser por tener un busto prominente; casi no tienen pompas y la cadera es angosta. Las mujeres con este tipo de cuerpo suelen tener mucho conflicto con sus brazos y creen que como tienen piernas delgadas y poca cadera es en donde tienen que llamar la atención; la realidad para lograr el equilibrio es que lleven los estampados, adornos y/o colores brillantes en la parte inferior de esta manera se van a sentir mucho más cómodas y seguras.

Óvalo

Aunque en jóvenes lo encontramos poco, es necesario mencionarlo, lo reconocemos por tener el volumen concentrado en el abdomen, también suelen tener los hombros descendientes es decir, poco definidos. Las mujeres con este tipo de cuerpo consideran que entre más suelta se pongan la ropa, más van a disimular el abdomen y es totalmente erróneo, ya que por usar tallas mayores a la que deberían de usar, pueden estar añadiendo volumen que no existe. A ellas les recomendamos, elegir ropa adecuada a su talla, prendas con estructura para definir los hombros y crear contrastes para estilizar la parte central.

Y la recomendación más importante de todas es que nos dejemos de preocupar tanto por aquello que no nos gusta y descubramos lo que sí. ¡Una mujer segura y libre es una mujer poderosa!