La hora del baño puede ser algo que hacemos automáticamente y no le tomamos importancia porque, para ser sinceras, muchas veces nos bañamos lo más rápido posible para que no se nos haga tarde para llegar a la escuela o el trabajo.

La verdad es que una simple ducha conlleva muchos factores que pueden afectar o beneficiar a tu belleza y salud. Por eso, hicimos una lista completa de aspectos que influyen en el proceso de un buen baño.

HORARIO 

No hay una respuesta buena o mala cuando se trata de decidir en qué momento del día es mejor tomar un baño, solo cambian los beneficios y las especificaciones, lo que te acomode más es mejor.

Por la mañana 

  • Aumenta tu sentido de alerta y ayuda a que tus sentidos empiecen a trabajar. 
  • Disminuye la inflamación de la piel al mantener estables los niveles de cortisol
  • Ayuda a rasurarte mejor. Si te cortas, sangras menos porque es cuando más plaquetas tienes. 
  • Elimina la grasa y el sudor acumulados durante la noche.

Por la noche 

  • Relaja los músculos y libera la tensión acumulada durante el día. 
  • Ayuda al proceso natural de exfoliación y regeneración de la piel. 
  • Elimina todo el maquillaje y suciedad acumulada a lo largo del día. 
  • Permite que la piel absorba los productos que le aplicas de mejor manera y durante más tiempo.

 ¿DOS VECES AL DÍA? 

No hay problema, pero para no dañar tu piel o cuero cabelludo, asegúrate de que tus productos sean adecuados para tu tipo de piel y pelo, que el agua esté a la temperatura correcta y que solo te tardes el tiempo que realmente sea necesario. 

TIEMPO 

Entre menos tiempo te tardes, mejor. El tiempo ideal es de máximo cinco minutos. También se recomienda mantenerte en movimiento y no quedarse inmóvil bajo el chorro de agua por varios minutos. Cuántas veces necesitamos bañarnos depende mucho de nuestro estilo de vida, pero si el tuyo es sedentario, tres veces a la semana es el promedio para que tu piel no acumule mucha suciedad ni células muertas.

TEMPERATURA 

El agua muy caliente puede sonar muy tentador y relajante, pero no es lo ideal, ya que puede eliminar los aceites naturales de la piel y el cuero cabelludo. Además inflama y deshidrata al instante. Este último efecto también aplica cuando te expones durante mucho tiempo al chorro helado. No te vayas a los extremos, la mejor opción es que esté tibia. Tu cuerpo y cartera te lo agradecerán. 

 

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ORDEN DE LOS FACTORES

Para evitar que tu rutina de regadera te provoque brotes en la cara y la espalda, aprende que el orden de los factores sí altera el producto.

Lo primero que debes de hacer es lavar y acondicionar el pelo, después lavar la cara y por último el cuerpo.

De esta manera podrás eliminar de tu piel todos los residuos de los productos que utilizaste en los primeros pasos, evitando que los poros se tapen y se generen imperfecciones.

ANTES DEL BAÑO 

  • Cepillado en seco

La técnica de cepillado en seco es una gran forma de combatir la celulitis, exfoliar y activar la circulación de todo el cuerpo. La forma correcta de hacerlo es con movimientos circulares empezando por los pies. Jamás lo uses en la cara. 

DESPUÉS DEL BAÑO

  • Secado

Hazlo con pequeñas palmadas y con ayuda de una toalla, poniendo especial atención en las zonas en donde la piel haga un pliegue. Esto prevendrá la formación de salpullido o infecciones. Es muy importante que no frotes o talles tu piel, porque puedes irritarla.

  • Humectante corporal

Aplicarlo inmediatamente después de secarte es la clave, pues tu piel absorberá mucho mejor los nutrientes y podrás evitar que se escape la barrera de hidratación existente.