En el episodio número 19 de The Voice of Beauty quisimos hablar de un tema con el que todos podemos identificarnos. La autoestima. Para esto, invitamos a una experta en el tema, Tere Díaz. Pedagoga, maestra en terapia familia y autora muy querida en The Beauty Effect.

Siempre lo hemos dicho, la belleza se trabaja y se construye desde adentro. Es por eso que debemos cuidarnos todo el tiempo física y mentalmente. Así que empezamos con lo básico, ¿cómo aprendemos a querernos?

Las mujeres tenemos mucha más exigencia en algunas áreas para crear nuestra propia autoestima. Somos muy rudas con nosotras mismas y en general sentimos que tenemos que cumplir con perfección en muchos aspectos. Ser trabajadora, verte bien, ser linda, responsable, cuidadosa, atenta, natural… y la lista puede continuar. Pero, ¿en realidad es necesario? NO. Todo está en la seguridad que tenemos con nosotras mismas.

La autoestima no es decirte todos los días frente al espejo que eres guapa, bonita e inteligente. Es un trabajo mucho más profundo que se vive como un proceso formado por pequeñas acciones. Muchas veces se ve afectado por la forma en la que nos trataron de pequeños, pero con el paso del tiempo va evolucionando y la buena noticia es que tú puedes construirla.

Empecemos por lo básico, Tere nos da tres señales que definitivamente marcan un aspecto negativo en ti. Si te sientes identificada con alguna de estas es señal de que debes trabajar más en tu amor propio.

Señales de que tienes una mala autoestima

1. Tienes necesidad de demostrar que eres superior a los demás.
2. Es imposible decir que no, por miles de razones. No quieres quedar mal con nadie.
3. Intolerancia a la incertidumbre, quieres controlar lo que va a pasar. No puedes manejar los retos que te afronta.

La autoestima es mucho más que verte en el espejo y sentirte guapa. Ganar seguridad es una tema de madurez. Mientras más te desafías, te expones y te la juegas te das cuenta que puedes. El chiste es salir de tu zona de confort.

La autoestima se fundamenta en dos conceptos:

1. La experiencia de valía y de merecimiento: eres capaz de aceptar los complementos buenos. Y confías en que eres suficiente. Recibes y toleras la ansiedad de que te digan cosas buenas sin sentir que «te crees mucho».

2. Experiencia de competencia y capacidad: te sientes capaz de afrontar los retos de la vida. Te sientes querido, aprender a tolerar la frustración y enfrentas el sufrimiento. No te achicas. Conoces tus cualidades y habilidades y las usas siempre a tu favor.

La autoestima es un trabajo de consciencia se trata de darte cuenta y auto valorarte. Las pequeñas acciones van reduciendo la ansiedad. Todo se va adaptando a lo que tu eres, lo que vives, tus creencias, todo.

Alinea lo que piensas con lo que dices y lo que haces. Disfruta de tus logros y aprende a reconocerte.